La Comunidad Valenciana, nombre oficial de esta región del este de España[CC1] , suele presentarse como un destino de sol y playa, pero esconde muchos otros encantos que no debes pasar por alto. En este artículo recorreremos los 20 pueblos más bonitos de Valencia, lugares increíbles para disfrutar del turismo rural en un entorno natural espectacular.
Pueblos con encanto de Valencia
Morella

Morella encabeza la lista de los pueblos más bonitos de Valencia. Se encuentra en el norte de la provincia de Castellón, que pertenece a la Comunidad Valenciana. Como muchas otras localidades de interior, se alza en lo alto de una colina y ofrece unas vistas impresionantes de la región. Si algo destaca de este pueblo es su muralla defensiva perfectamente conservada, así como su castillo del siglo XIII, que se eleva sobre las casas. Pasear por sus calles es como viajar de vuelta a la Edad Media.
Peñíscola

Otro pueblo de Castellón que merece un lugar en esta lista es Peñíscola. A diferencia de Morella, esta localidad está a orillas del mar. También es una ciudad amurallada, aunque la expansión de su población va mucho más allá de sus murallas. No puedes dejar de visitar el castillo del Papa Luna, una espectacular fortaleza construida por los Templarios a principios del siglo XIV y que se conserva en muy buen estado. Otras paradas imprescindibles son la Casa de las Conchas; la ermita de Santa Ana; el Bufador; y la entrada al Portal Fosc, la puerta oscura.
Bocairent

Bocairent ofrece una de las vistas más bonitas de todos los pueblos valencianos. Situado en el corazón del Valle de Albaida, en la provincia de Valencia, es un pueblo escalonado con casas estrechas apiladas unas sobre otras a lo largo de callejuelas angostas. El pueblo es todo tonos ocres y fachadas de piedra. Su belleza ha llevado a que la localidad sea declarada conjunto histórico-artístico. Entre los puntos de interés de este pueblo se encuentran la torre de Mariola; el monasterio de piedra; y las Covetes dels Moros, un complejo de cuevas con “ventanas” artificiales colgadas de acantilados rocosos.
Castell de Guadalest

Otro pueblo valenciano que no te puedes perder es Castell de Guadalest, en la provincia de Alicante. Este pequeño pueblo parece brotar de las propias rocas del valle y tiene el embalse de Guadalest como telón de fondo. Está dividido en dos barrios conectados por un túnel que une la parte baja con la parte alta. Aquí puedes subir hasta el Castillo de Alcozaiba, el Castillo de San José, la Casa Orduña y la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Es sin duda uno de los pueblos de montaña con las mejores vistas.
Chelva

En el pueblo de Chelva, en la provincia de Valencia, el tiempo parece detenerse. Cuenta con un importante patrimonio histórico y cultural muy bien conservado. La historia de Chelva se remonta a la época romana y, si algo caracteriza a este pueblo, es la variedad de culturas que convivieron aquí en armonía hasta la Reconquista. Un plan que recomendamos es la llamada ruta del agua, que parte de la plaza mayor de Chelva y combina naturaleza e historia. Descubre el barrio árabe de Benacacira, la judería de Azoque, el barrio morisco de Arrabal y, por último, el barrio cristiano medieval.
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